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Mostrando las entradas etiquetadas como microbiota

El camino hacia la reintroducción de alimentos: el problema no es el alimento.

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  Si padeces o has padecido SIBO (o colon irritable, bien o mal diagnosticado... ), habrás oído hablar de la dieta FODMAP. En este enlace que comparto puedes descubrir de qué se trata si no te sonase de nada: https://bit.ly/3nSme9X No obstante, te haré un breve resumen: se trata de eliminar de la dieta, durante un tiempo, una serie de alimentos con una alta capacidad de ser fermentados por parte de las bacterias intestinales y, por tanto, causar mucha sintomatología en caso de SIBO u otros tipos de disbiosis.      Hasta aquí, todo bien. Comprenderlo es sencillo. Llevarlo a cabo, algo más complicado. Pero ¿por qué? Pues por varios motivos: *      Esta dieta debe ser utilizada, siempre y cuando sea necesaria, durante un período de tiempo corto y determinado . Alargarla más puede empeorar la disbiosis intestinal (menos diversidad aún en la flora) ¡con todo lo que ello conlleva! Sin contar con la presión psicológica aparejada a mantener una dieta res...

Hablemos de cimientos

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         Durante mi lucha contra el desagradable SIBO, me vi sorprendida por una serie de preguntas que nunca me habían formulado en ninguna consulta médica, a pesar de haber visitado unas cuantas. En parte, era algo sobre lo que había pensado muchas veces, pero al final siempre acababa desechando la idea de que algo así pudiese haber influido en el deterioro de mi salud. Me refiero a la alimentación, la toma de antibióticos y el estrés en la infancia. Pero ¡si tengo 36 años!, ¡eso pasó hace mucho!      Cada vez se investiga más acerca de la microbiota intestinal, no solo de forma general, sino en cada una de las etapas de la vida. La infancia no es una excepción. Ahora se sabe que la flora intestinal que se establece en nuestro intestino durante nuestros primeros años de vida es la base sobre la que tendrán lugar todos los cambios que se sucedan con el transcurrir de los años. La microbiota que se establezca durante ese período hará las veces de ...

Una guerra en tu interior

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  ¡Ay!¡Ya no sé qué hacer!, ¿por qué no mejoro?       Es posible que lleves mucho tiempo tratando de acabar con los síntomas que te causa el Sobrecrecimiento Bacteriano en el Intestino Delgado sin conseguir buenos resultados.      Esto puede deberse a varias causas:     1 - El sobrecrecimiento es tan grande que el tratamiento no ha sido suficiente para acabar con él (es frecuente que se necesiten varios ciclos).      2-  Hay una causa mayor, no identificada aún, que lo ha desencadenado y que está provocando que vuelva (celiaquía, bajo nivel de ácido en el estómago, parásitos, hipotiroidismo, etc...) En estos casos los síntomas persistentes serán mucho más obvios y molestos, porque a los propios del SIBO se sumarán los del desajuste primario que lo provoca.       3 - El SIBO coexiste con otros desórdenes de la flora intestinal . En este caso, puede ocurrir que dentro de nuestro intestino se haya f...

Pero entonces, ¿qué tengo?

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      La realidad es que puedes tener una sola cosa o puedes tener un poco de todo. No es infrecuente con ir llegando a muchos diagnósticos que te abrumen y te hagan pensar que será imposible deshacerte de ellos. Yo soy intolerante a la lactosa (aunque una buena parte de la población lo es sin que esto quiera decir que tengan problemas mayores), a la fructosa y al sorbitol (últimamente he mejorado mucho mi tolerancia), al gluten (no es lo mismo que ser celíaco, la celiaquía es una enfermedad autoinmune y no una intolerancia, mucha gente no lo sabe y confunde los términos), y además tengo o he tenido (en las próximas revisiones podré esclarecer si me he desecho de ellos) SIBO, IMO, síndrome de permeabilidad intestinal, un ligero déficit de enzima DAO (necesaria para degradar la histamina) y una evidente disbiosis con una aumento de bacterias proteolíticas nada favorecedor. Sí, yo también lo pensé en su día, ¡me he metido en un buen lío! Toca trabajar mucho para arreglar el...

La disbiosis intestinal: causas y consecuencias

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  ¿Qué puede ocurrir si tengo una disbiosis intestinal?      Puede ocurrir cualquier cosa. Todo dependerá del tipo de disbiosis, de la magnitud de la misma, y de los factores hormonales y ambientales que influyan en ella. Aunque, al hablar de microbiota, debemos tener claro que no existen las relaciones unidireccionales. Todo repercute directa o indirectamente en varios procesos y de forma multidireccional. Es complejo. Si no lo fuese, tú y yo no estaríamos respirando.  La microbiota trabaja constantemente, no solo para ayudarnos a hacer la digestión, sino también para que todas las funciones de nuestros distintos sistemas se desarrollen de forma óptima. Es por ello, que ante un desequilibrio en la misma, y sobre todo si este se mantiene en el tiempo, pueden aparecer no solo molestias digestivas, sino también problemas de salud.     Para que lo entiendas bien, te recomiendo que visites la web indicada en el siguiente enlace. Verás que tienes acces...

El impacto emocional en el paciente

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     Cuando no lo vives, piensas que el impacto emocional de estas patologías es mínimo o inexistente. Evidentemente, no todos los casos son iguales y habrá personas que tengan la fortuna de poder restaurar su flora intestinal y resolver sus problemas previos y/o derivados de la disbiosis sin demasiadas complicaciones. Quizá, además, lo hayan "pillado a tiempo" y la sintomatología no sea demasiado incapacitante, o puede que, incluso, ni siquiera sea demasiado molesta. En cambio, para aquellas personas que llevamos años sin identificar la causa de nuestros problemas intestinales y que, además, no hemos tenido los mejores hábitos posibles para poder manejar la situación, puede llegar un punto en el que hacer "vida normal" sea toda una odisea. Con el tiempo, se acaban sumando cada vez más síntomas digestivos y extradigestivos (estos últimos completamente infravalorados en las consultas de digestivo, a pesar de poder llegar a ser auténticamente limitantes). Así, puede ...

La divulgación, imprescindible para dejar de estar abandonados a nuestra suerte

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     Hace poco más de un año, yo creía que simplemente tenía mala suerte, que mis intolerancias alimentarias habían salido de la nada y que mis síntomas eran fruto del estrés (el estrés crónico puede ser nefasto para la salud, pero considerarlo como la causa directa de todo aquello que le sucede a nuestro organismo es un error que cometemos muchas más veces de lo preciso). Hace poco más de un año, yo no sabía absolutamente nada acerca de la disbiosis intestinal. La palabra SIBO me sonaba a chiste. Sin embargo, aquellos que lo sufren, o que lo han sufrido, saben más que de sobra que de gracioso no tiene nada.      Sé que no soy ni la primera persona del mundo ni la última que ha mendigado de consulta en consulta buscando una respuesta que nunca llega. A lo sumo, te etiquetan de colon irritable y te dicen que aprendas a vivir con ello, sin indagar lo más mínimo y sin tan siquiera informarte de aquellas causas que puedan estar detrás tus problemas. ¿Sabéis por...

Cómo empezó todo

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     Lo cierto es que no lo sé, al menos no con certeza. Dentro de nuestro intestino pueden darse tal variedad de situaciones que, como imaginarás, no hay dos iguales.  En mi caso, creo que todo empezó tras una gastroenteritis muy fuerte que pasé a los veintiún años, hace ahora quince. Pensarás que es demasiado tiempo. Lo es, pero no he dicho que los síntomas llegasen a mi vida de golpe, sino tan solo que fue hace quince años cuando el lobo comenzó a asomar la patita. Y yo le ayudé a arrasar con mi flora intestinal .      Poco tiempo después de esa gastroenteritis a la que hago mención, comencé a notar que mi digestión ya no era como antes. Debo decir que nunca fue demasiado buena, pues arrastro “molestias” desde la infancia, momento clave para formar los cimientos de una buena microbiota intestinal del que hablaré más adelante. Yo iba tirando, y para la cantidad de comida basura que ingería, demasiado bien funcionaba todo. Tras esa gastroenteritis ...

En busca de la simbiosis

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      La palabra ecosistema nos hace pensar en una diversidad de entornos situados a nuestro alrededor. Todos y cada uno de nosotros ayudamos a conformar distintos ambientes en los que confluyen multitud de formas de vida. Pero si abandonásemos, durante un momento, nuestra perspectiva de protagonistas indiscutibles del medio en el que vivimos y mirásemos a través de un microscopio, probablemente tomásemos conciencia de que nosotros mismos somos un increíble y maravilloso ecosistema. Existe, además, una parte de ese extenso mundo habitado por microorganismos , que juega un papel fundamental en el mantenimiento de la salud, al que, sin embargo, sometemos a toda clase de agresiones de forma continuada, como si realmente fuese indestructible: el intestino . Y ¡ay!, una vez que sus habitantes se enfadan, nuestra vida puede volverse muy, pero que muy difícil.      SIBO , IMO , LIBO , permeabilidad intestinal , sobrecrecimiento fúngico , histaminosis , intole...